Pasaban y Kaltenbrunner, que rivalizan por el récord de cumbres, coronan unidas el Broad Peak, su novena y décima cima, respectivamente
RAFAEL CARBONELL - Barcelona - 13/07/2007
En 2005, la española Edurne Pasaban y la austríaca Gerlinde Kaltenbrunner se habían planteado ascender conjuntamente el Broad Peak (8.047 metros) aprovechando la aclimatación conseguida por la vasca en el Nanga Parbat y la centroeuropea en el Gasherbrum II, cumbres que representaron para ambas su octava cúspide. El duelo de las alpinistas por conseguir la colección de las 14 cimas superiores a 8.000 metros del planeta era una realidad por más que ambas nieguen cualquier rivalidad.
El fair play de las dos quedó patente pocos días después de sus respectivos éxitos cuando llegaron a un acuerdo para renunciar al Broad Peak por las malas condiciones y postergar así la lucha por los ochomil. Dos años después, Pasaban, de 33 años, y Kaltenbrunner, de 36, cumplieron aquel acuerdo. A medianoche del miércoles, se ponía en macha un multitudinario ataque al Broad Peak. Alrededor de 70 expedicionarios aunaban esfuerzos y emprendían el asalto con la montaña cargada de nieve y el anuncio de tormenta. Tras 12 horas de esfuerzo, el primer grupo pisó la cima que conquistó por primera vez en 1957 la cordada de cuatro austríacos liderados por el legendario Herman Buhl. La noticia en otros webs * webs en español * en otros idiomas * Blogs que enlazan aquí La alpinista austriaca suma un éxito más, pero la española ha hollado el Everest y el K-2 Entre la cordada del miércoles estaban Pasaban y sus compañeros de expedición, Iván Vallejo, Ferran Latorre y Asier Izaguirre. Ayer intentaba hollar la cima el aragonés Carlos Pauner, que aspira a coleccionar su 12 ochomil. Para Pasaban la cumbre paquistaní supone su noveno ochomil y el segundo que consigue desde que le fueron amputados dos falanges de los pies por las congelaciones que sufrió en el K2 en 2004. En su carrera por ser la primera mujer en completar las 14 cimas más altas se le adelantó Kaltenbrunner. La austríaca firmó, casi al mismo tiempo que la vasca, su décima ascensión, acompañada por su marido Ralf Dujmovits (suma 13 ochomil). Una ventaja que Kaltenbrunner sacó en 2006 al coronar el Lhotse, su novena cumbre, por ninguna de Pasaban, que abandonó el mismo año un intento al Shisha Pangma. La cima del Broad Peak es el primer éxito del año de las dos alpinistas. Mientras que Pasaban abandonaba hace dos meses en el Annapurna, Kaltenbrunner salía ilesa de una avalancha de nieve en el Dhaulagiri en el que murieron Ricardo Valencia y Santiago Sagaste. Hace 15 días que Edurne y Gerlinde se encontraron en el campo base del Broad Peak, montaña que celebra el 50º aniversario de la primera ascensión. Lejos de iniciar una batalla de zancadillas, las dos damas unieron sus fuerzas para ir juntas a la cima por primera y seguramente última vez. La austríaca suma una cumbre más que la vasca, pero en su contra tiene que no ha coronado el techo del mundo, el Everest, y la segunda cima, el K2, éxitos que Pasaban sí tiene. Aunque rivales, la complicidad entre Pasaban y Kaltenbrunner es tanta que se animaron a través del correo electrónico y del móvil en 2005 en sus conquistas del Nanga Parbat y el Gasherbrum. "No envidio a nadie", dijo Pasaban. "Prefiero que Gerlinde vaya por delante; la presión es para ella". Una tercera, la italiana Nives Meroi, interfiere en el litigio tras sumar su noveno ochomil, pero su ascenso al Shisha Pangma es dudoso. Las tres, de todas formas, admiran a la polaca Wanda Rutkiewitz, fallecida en 1992 en el Kachenchunga, en el que sería su noveno ochomil. La jornada en el Broad Peak deparó además el éxito del italiano Silvio Modinelli, el 13º alpinista que completa los 14 ochomil del mundo y el sexto que lo alcanza sin oxígeno artificial, considerado como dopaje por la Agencia Mundial Antidopaje desde 2007, aunque el informe no es vinculante.

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